miércoles, 12 de junio de 2013

Experiencia #1 Cristina. 11 de mayo.

 Cristina.
                                                                                                           
Mi entrenamiento con avenfenix comenzaba el 17 de mayo en México DF, y yo me había decidido a sargear al menos a 1 niña antes del entrenamiento pero en realidad no lo tenía aterrizado es decir no sabía ni ¿dónde? ¿ni cuándo? ¿ni cómo?, el día 11 de mayo desperté de muy mal humor ya que ya me lo había puesto como reto algo a lo que le temía y no hacerlo no era una opción para mí, ya que cuando me pongo un reto  por lo menos  lo intento, si no lo cumplo me envuelve la frustración, me sentía entre la espada y la pared, pero en ese momento surgió un pensamiento al cual acostumbro mucho como si fuese un sistema de defensa psicológico anti estrés súper guay, "aaaaaa vale v#R/*a (la punta más alta de un barco) al fin y acabo son mujeres no me puede pasar absolutamente nada no me lo tomare tan apecho pensé", en ese momento tenía que ir a mi ex colegio a pedir que me den mi certificado de bachillerato para pasar a segundo semestre de universidad, así que me bañe y desayune para ir, llegue caminando en la parada del camión y me senté a pensar más en que iba a hacer de repente  junto a mi como a dos metros más o menos se para una niña werita de ojos verdes chaparrita, pero yo estaba tan ensimismado en mi estrés que ni la vi, en ese momento también recordé que no sabía que camión agarrar así que obvio le pregunte al único ser vivo con capacidad lingüística que estaba en el contexto, al preguntarle súper espontaneo se me vinieron una avalancha de pensamientos al verla; ¡que me medio apendejaron! algo así como: a una niña, bonita, ojos verdes, el entrenamiento de fénix, sargear, ¿lo hare a hora?, claro si no es ahora entonces ¿cuándo?, ¡miedo!, no que no te iba a pasar nada, ¡pero no sé cómo empezar!; hasta que acabo de decirme cual camión  tomar, por medio de impulso le dije lo que le diría un hombre con medio cerebro y con todas las deficiencias mentales del mundo juntas, -¿quieres ser mi novia?... no, no le dije eso de hecho, pero si se me paso por la mente, lo que en verdad le dije fue algo como:


-a yaya gracias no sabía cuál tomar...
-sí de nada.( se veía como triste e insegura, pero nada mamona)
-¿y tú a dónde vas?( como si fuera la cosa más inocente y amigable del planeta) 
-a mi escuela por el centro.
-a entonces ¿tomamos el mismo camión no?
-jaja sí. 

al subirme al camión me senté junto a ella, pusó cara como de inseguridad.
y ya comencé la conversación.

-oye y ¿dónde estudias? (aquí ya trataba de aplicar varias cosas que había investigado de Mario Luna, que es darle tu interés a cambio de méritos utilizando afirmaciones) 
-mmm nutrición y tú? -psicología en la UVM, ¿y qué tal te va?; por cierto mi nombre es Erick mucho gusto.
-Cristina, no pues bien, estoy becada de hecho.( ¡estaba becada! genial primer merito)
-a yo igual! mmmm no cualquiera se beca, aparte de bonita, inteligente, valla que no cometí un error al hacerte compañía. ( no me importaba llenarla de cumplidos, no se veía nada creída de hecho todo lo contrario) 
- jeje lo sé, ¿y te gusta tu carrera?(sonriendo, mientras yo pensaba bien, ya empezó a invertir en la interacción)

Después de una charla como de 20 minutos en el camión sobre nuestras carreras sin mucha relevancia le dije.

-mira! deberías de acompañarme al IVEA (lugar donde tenían  mi certificado) porque no sé cómo llegar. 
-ok... te acompaño entonces.(me lo dijo sin rechistar, nos bajamos del camión, saque mi celular para marcar a mi mamá para decirle que no iba a almorzar en casa y o sorpresa la voz más odiada de México, " su saldo se ha agotado") 
-mi saldo se acabó!.
- No te preocupes yo te presto el mío. ( Sí, sigue invirtiendo así pensé, como si fuese una clase de psicópata super seductor o algo parecido)
Entre chiste y chiste al llegar al lugar ella ya tenía prisa por irse así que aplique algo que vi en un video de youtube de un tipo llamado Cajun.

-¡Hey cristina dame tu número! porque te voy a marcar! sí que sí!! ( Se lo dije en un tono muy dominante pero era ridículo a un que se lo hubiese pedido súper afeminado me lo hubiese dado después de gastarle el saldo y su tiempo, darme su número era una inversión relativamente pequeña)

Lo anoto y se fue, la felicidad de que me atreví a hacerlo y que cumplí con mi reto auto impuesto me inundo.

Era mi primer cierre de teléfono oficial. 

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